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Actualidad del CES Vasco
miércoles, 17 octubre 2018
El pasado 5 de octubre, el CES Vasco participó en la reunión plenaria de la plataforma de cooperación de los Consejos Económicos y Sociales de las regiones de la fachada atlántica, RTA, celebrada en París, y que Francisco José Huidobro, presidente del CES Vasco, preside desde febrero de 2017.
El Plenario de la RTA, que es el máximo órgano de decisión y de orientación estratégica de la red, centró su agenda en dos asuntos principales: el proceso de evaluación y revisión del Plan de Acción de la Comisión Europea sobre la Estrategia Atlántica y el corredor atlántico de transportes.
La RTA ha trabajado extensamente sobre la Estrategia Atlántica, el dossier europeo de mayor incidencia para el futuro desarrollo de las regiones del espacio atlántico dentro del conjunto de la Unión Europea, el cual, atraviesa en la actualidad un momento crucial con la revisión y elaboración de un nuevo Plan de Acción para el periodo 2021-2027. Es por ello, que la RTA adoptó en su reunión plenaria un documento de opinión sobre la evaluación y revisión de la implementación del Plan de Acción Atlántico, del cual el propio CES Vasco junto con el CESER de la Nouvelle Aquitaine han sido los ponentes, e invitó a la misma al responsable de la Estrategia Atlántica en la Comisión Europea, el Sr. Christos Economou, para abordar los puntos principales del proceso.
El Sr. Economou presentó las conclusiones principales de la evaluación llevada a cabo por la Comisión Europea sobre los 4 años de implementación de la Estrategia Atlántica y el proceso puesto en marcha para su revisión, plasmados en el documento de la Comisión Europea publicado el 23 de febrero de este año. La evaluación de la Comisión pone de relieve un conjunto de problemáticas de funcionamiento de la Estrategia, de las que destaca, como sus principales puntos de debilidad, la amplitud de los objetivos del Plan de Acción, la ausencia de un marco sólido de seguimiento y evaluación, y la gobernanza, excesivamente simple y débil. A partir de ahí, centra la actuación sobre 4 áreas de mejora, la arquitectura y coherencia del Plan de Acción, desarrollar un marco para el seguimiento y evaluación, reforzar la gobernanza y mejorar la comunicación entre las autoridades de financiación e inversores. En este contexto, el Sr. Economou anunció la elaboración de un nuevo Plan de Acción para la Estrategia Atlántica para finales de 2019, en el que se abordarán las áreas necesitadas de intervención, y para lo cual se han puesto en marcha diversos procedimientos. Por un lado, están teniendo lugar talleres temáticos de consulta en cada uno de los Estados Miembros, a fin de que expertos en los diferentes ámbitos sectoriales definan las áreas de actuación prioritarias y de mayor valor añadido atlántico para el futuro. Tras los eventos de España y Portugal en el mes de septiembre, y de Irlanda en octubre, restan por celebrar en noviembre los correspondientes al Reino Unido (Liverpool, 7 noviembre) y Francia (Burdeos, 21 noviembre). Por otro lado, se trabaja con los Estados miembros y el Atlantic Strategy Group en la articulación de una gobernanza más sólida e inclusiva, en la que se incorpore a las regiones atlánticas, y se dé mejor respuesta a las necesidades de identificación e impulso de los proyectos necesarios. La conversión de la estrategia atlántica, actualmente referida exclusivamente a cuestiones marítimas, en una estrategia macrorregional es la cuestión principal a dilucidar en este proceso.
Tras esta intervención, la RTA presentó al Sr. Economou las principales conclusiones del examen respecto del documento de la Comisión sobre la evaluación y revisión intermedias del Plan de Acción, y se pusieron de relieve las cuestiones sobre las que la RTA entiende que habría de hacerse mayor hincapié.
El bagaje de la RTA sobre la materia es muy extenso puesto que ya en 2010 participó en el proceso de elaboración de la misma, presentando sus aportaciones al proceso de consulta sobre el contenido a incorporar a la futura estrategia atlántica, en 2012 contribuyendo a los Dictámenes del Comité Económico y Social Europeo sobre la materia, y en 2015 y 2017, con sendos informes sobre las condiciones de éxito de la implementación de su Plan de Acción. El primero, focalizado sobre la fase del lanzamiento de la implementación, y el segundo, destinado a contribuir al proceso de evaluación y revisión intermedia de la Estrategia Atlántica. Asimismo, ha elaborado aportaciones sobre cuestiones específicas relacionadas, como el Mecanismo de Asistencia de la Estrategia, y trabajos sobre áreas sectoriales englobadas en la Estrategia Atlántica, como las energías marinas, el transporte intermodal, puertos, transporte marítimo y short sea shipping, la seguridad marítima, o la innovación en el Espacio Atlántico.
En todos estos trabajos, la RTA se ha apoyado sobre la extensa red de actores de la vida económica y social de las regiones atlánticas, que se encuentran directa o indirectamente representados en el seno de los Consejos Económicos y Sociales socios de la RTA. Esta relación privilegiada con los agentes del tejido económico y social de nuestras regiones permite a la RTA conocer de primera mano sus experiencias, inquietudes y expectativas, y disponer de una visión real y pegada al terreno de las distintas materias que aborda en sus trabajos. En este sentido, la RTA ha valorado de forma muy positiva el esfuerzo efectuado por la DG MARE por disponer para la elaboración de su documento de evaluación y revisión intermedia de 23 de febrero de datos procedentes de los propios agentes de la economía marítima del Espacio Atlántico, a través de la consulta pública y de las entrevistas llevadas a cabo, y se felicita de que el contenido del informe de la RTA aportado a este proceso de evaluación y revisión intermedia haya sido tenido en cuenta por parte de la Comisión Europea, tal y como se señala en la introducción de su documento y como se aprecia en muchos de los pasajes de su texto.
No obstante, aunque el análisis de las problemáticas de funcionamiento de la Estrategia se encuentra en buena medida recogido en el documento de la Comisión, la RTA se identifica mucho más con el relato de las problemáticas que con el de las conclusiones y recomendaciones, en donde la RTA estima que hay ausencias muy importantes.
Es por ello, que la RTA señala con energía en el documento presentado el 5 de octubre que la financiación debería de ser uno de los pilares de la revisión del Plan de Acción. Habiéndose reconocido que casi todos los stakeholders señalan la ausencia de financiación específica como un impedimento para la implementación de la Estrategia, y que este factor ha llevado a minar el interés en el Plan, sorprende que la Comisión no dedique una especial atención a esta cuestión en el proceso de revisión. Los participantes en la Estrategia esperaban que una estrategia específica para el Atlántico articulara formulas para que los proyectos inspirados por la misma pudieran disponer de medios de financiación y se propiciara una mejora de posibilidades respecto del periodo anterior.
La RTA resaltó en el plenario la necesidad de un esfuerzo decidido, coordinado y sinérgico de alineación entre las prioridades temáticas del plan de acción y los criterios de elegibilidad de los fondos UE, tanto los financiados por la UE como por los Estados y las regiones y la profundización en los procesos de coordinación de actuaciones entre autoridades de gestión para la financiación de proyectos. A largo plazo, ha de buscarse la alineación de las prioridades del Plan de Acción con los objetivos de la nueva programación de fondos y programas de financiación europeos del periodo 2021-2027.
También se señaló al responsable de la Comisión que la Estrategia Atlántica requiere de un mecanismo de identificación de proyectos. Si bien el documento de la DG MARE se hace eco de la necesidad de establecer un marco de seguimiento y evaluación, que permita apreciar el progreso y éxito del Plan de Acción, además de indicadores medibles de impacto y objetivos cuantitativos y cualitativos, es, asimismo, imprescindible que previamente pueda determinarse cuáles son los proyectos surgidos de la Estrategia, y que ello sea efectuado a priori, en el momento en que el proyecto es presentado a la financiación. Ello permitirá, además de saber qué proyectos han resultado de la estrategia establecer el vínculo entre los proyectos y la estrategia durante toda la vida de los mismos, proporcionando a la Estrategia una visibilidad que actualmente está difuminada.
El documento de la Comisión Europea abiertamente admite que no cabe asegurar que los 1200 proyectos que la evaluación llevada a cabo atribuye a la Estrategia, hayan sido efectivamente generados por ésta, por lo que esta cuestión se resolvería de forma sencilla e indubitada mediante la identificación en origen que la RTA propone.
En cuanto a la gobernanza, la RTA aplaude la determinación de la Comisión Europea de reforzar la misma puesto que una gobernanza con músculo, coordinada y comprometida es la llave para la resolución efectiva de muchas de las problemáticas que aquejan a la Estrategia. La RTA calificó en su intervención de fundamental la integración de representantes de las regiones atlánticas en la gobernanza , tanto las representativas de las autoridades institucionales como de la sociedad civil. El establecimiento de grupos de trabajo y de foros de consulta de expertos fue también aplaudido como paso fundamental para desarrollar la capacidad de impulso de acciones y proyectos a través de los mecanismos existentes en las estrategias macrorregionales. Se recordó asimismo la necesidad de reforzar la gobernanza en el plano político también, para aportar las dosis de compromiso e implicación necesarias por parte de las administraciones de los estados atlánticos, y acompañar a los actores de la vida social y económica, que en la actualidad afrontan el solitario el peso de la implementación de la Estrategia Atlántica.
Además de diversas propuestas sobre la comunicación, la RTA trasladó también al responsable de la Comisión la necesidad de reflexionar de forma inmediata sobre la articulación de espacios de encuentro y de medidas para abordar el papel del Reino Unido en la Estrategia una vez consumado el Brexit, y la posición de la RTA a favor de la progresión de la Estrategia Atlántica, desde una estrategia de cuenca marina, hacia una estrategia de carácter macrorregional.
Juntamente con la sesión relativa a la Estrategia Atlántica, la reunión de la RTA dedicó buena parte de su agenda al corredor atlántico, como tema de atención específica por parte de su grupo de trabajo de Estrategia Atlántica. Como eje fundamental de la conectividad de las regiones atlánticas con el norte y centro de Europa, en los próximos meses habrá de concretarse el enfoque de los trabajos de la RTA sobre la materia, para poner de relieve la necesidad de completar la ejecución del corredor, su extensión a áreas desconectadas de los ejes de transporte europeos, su operatividad, y las conexiones intermodales, particularmente en el ámbito marítimo y de las autopistas del mar.