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Notas de Prensa
jueves, 03 diciembre 2020
  • “Aproximación al impacto del COVID-19 en Euskadi” es un estudio de iniciativa propia del CES vasco, que analiza el impacto de la pandemia en los ámbitos económico y social en la CAPV en sus primeros meses, y recopila las respuestas institucionales y reflexiona sobre algunos de los retos a los que se enfrentan las instituciones, los agentes económicos y sociales y la sociedad en su conjunto.
  • La Memoria Socioeconómica 2019 contiene una completa recopilación de datos sociales y económicos que ofrecen un compendio de la situación y variaciones de la realidad socioeconómica vasca a lo largo del pasado ejercicio.

El CES ha presentado hoy ambos trabajos, el estudio de iniciativa propia “Aproximación al impacto del COVID-19 en Euskadi” y la Memoria Socioeconómica 2019. Los informes fueron entregados el pasado 1 de diciembre al lehendakari Iñigo Urkullu y a la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria.

En el Informe de iniciativa propia, el CES estudia el impacto de la pandemia en los ámbitos económico y social en la CAPV en el período marzo-septiembre de 2020, y recopila las respuestas institucionales a corto plazo y reflexiona sobre algunos de los retos a los que se enfrentan las instituciones, los agentes económicos y sociales y la sociedad en su conjunto. Sin vocación de exhaustividad, pretende servir de puente entre la Memoria del CES de 2019 y la de 2020. Se trata de un avance del análisis más sosegado y completo que realizará la Memoria 2020, sobre este año tan complejo y lleno de incertidumbres.

Como es habitual, la Memoria Socioeconómica que elabora anualmente el Consejo Económico y Social Vasco contiene una completa recopilación de datos sociales y económicos que ofrecen un compendio de la situación y variaciones de la realidad socioeconómica vasca a lo largo de un ejercicio. Como en ediciones anteriores, la Memoria Socioeconómica 2019 se divide en cinco apartados: Demografía, Economía, Mercado de trabajo, Condiciones de vida y Protección social y Calidad de Vida.

APROXIMACIÓN AL IMPACTO DEL COVID-19 EN EUSKADI

Impacto en la economía:

Las medidas adoptadas a partir de la segunda quincena del mes de marzo han supuesto un severo desplome de la actividad económica que se traduce una reducción del PIB sin precedentes.

  • Importante destrucción del tejido empresarial y desplome en los principales indicadores de actividad. En el sector servicios, comportamientos contrapuestos en función de que se trate de servicios públicos (administración pública, sanidad, educación, servicios sociales) o privados (comercio, HORECA, turismo).
  • Las actividades relacionadas con la construcción metálica, la ingeniería mecánica, la construcción, la venta y reparación de vehículos, el comercio al por menor y la hostelería son determinantes porque además de ser más sensibles ante shocks de oferta y/o demanda son actividades con un peso importante en la producción y el empleo de nuestra economía.
  • El tráfico de mercancías en el aeropuerto de Vitoria-Gasteiz no ha experimentado un desplome tan impactante como el ocurrido en otras actividades, en el periodo considerado. De hecho, en el mes de agosto de 2020 se registra un incremento en comparación con agosto de 2019.
  • Fuerte impacto en las finanzas públicas. Caída de la recaudación fiscal.

Impacto en el mercado de trabajo:

  • La ocupación ha caído de manera importante, si bien en menor medida que lo que podría haber ocurrido sin la posibilidad de acceso a los ERTE como medio de mantenimiento del vínculo laboral. Crece especialmente el paro juvenil.
  • Importante caída de los costes laborales y de los salarios. Las prestaciones por desempleo prácticamente se duplican e incrementan su cobertura.

Impacto demográfico y social:

  • En el corto plazo, se conocen las cifras del impacto en la salud de las personas y su reflejo en el sistema asistencial. En cuanto al reflejo en las condiciones de vida de las personas, el devenir económico de los próximos meses y años marcará el verdadero efecto en nuestro sistema de bienestar.
  • Importante impacto demográfico, especialmente entre las personas mayores y, de estas, aquellas atendidas en residencias.

Respuesta de las instituciones:

El Informe recopila la importante batería de políticas que todas las instituciones, en la medida de sus competencias y recursos, pusieron en marcha en los primeros meses de la pandemia para amortiguar sus efectos. Entre ellas:

  • Unión Europea:

El Banco Central Europeo adoptó medidas expansivas de política monetaria para estabilizar las tensiones en los mercados financieros y garantizar la provisión de crédito.
Para el proceso de recuperación, el Consejo Europeo ha creado “Next Generation EU”, programa dotado de 750.000 millones de euros.

  • Estado:

Medidas de protección y soporte al tejido productivo y social, para minimizar el impacto económico y social y favorecer la supervivencia de las empresas y el empleo.
Iniciativas para atender y proteger a las personas en condiciones de vulnerabilidad (moratorias en pago de hipotecas, garantía de suministro de energía, alimentación de niños y niñas, Ingreso Mínimo Vital…)

  • Euskadi:

Personas, familias y colectivos desfavorecidos (AES, nuevo fondo especial contra la exclusión, alquileres de viviendas públicas, complemento de ERTE…)
Financiación urgente de PYMEs y autónomos, apoyo financiero y técnico en el ámbito industrial, medidas específicas para los sectores más castigados (comercio, turismo)…
Diputaciones Forales: Importante batería de medidas, especialmente fiscales.

Retos a los que nos enfrentamos:

Con este estudio, el CES concluye que se nos plantean los siguientes retos, como consecuencia de la pandemia y de su importante impacto económico y social:

  • Sistema sanitario y de dependencia: Necesario incremento de fondos para reforzar los recursos humanos en la atención y prevención sanitarias y en la inversión en infraestructura hospitalaria, así como en las secuelas de salud a largo plazo en las personas contagiadas. Además, la pandemia ha evidenciado las carencias del sistema de atención a la dependencia y, específicamente, el residencial, cuyo modelo debe repensarse.
  • Sistema económico: El reto fundamental es facilitar la supervivencia del tejido económico, a fin de seguir disfrutando de elevados niveles de bienestar por el conjunto de la ciudadanía. Para ello, el reto del sector público es doble: en el corto plazo, apoyar a las empresas y, en el medio, contribuir a la generación de nuevos proyectos que creen riqueza para la sociedad. Todo ello, manteniendo y adecuando el compromiso de apoyo al empleo.
  • Sistema de protección social: El conjunto de administraciones tiene como reto impedir la merma del bienestar alcanzado y garantizar que las desigualdades económicas, de género, educativas... evidenciadas y agravadas por esta epidemia, se afrontan con recursos presupuestarios suficientes.
  • Finanzas públicas: Esta crisis ha llevado a los gobiernos a realizar importantes esfuerzos presupuestarios, que deterioran las cuentas públicas y se traducen en endeudamiento. Importancia de una buena contabilidad, trazabilidad y coordinación de las ayudas públicas, para poder facilitar la evaluación de su eficacia.
  • Colaboración y corresponsabilidad: Se requiere el esfuerzo de todos y todas y resulta necesaria la corresponsabilidad del conjunto de las instituciones públicas y agentes sociales y económicos, además de la ciudadanía.

MEMORIA SOCIOECONÓMICA 2019

  • Necesidad de un modelo demográfico y migratorio general:

En 2019 se intensificó el crecimiento natural negativo (diferencia entre nacimientos y defunciones). Los saldos migratorios positivos lo compensaron y mantuvieron el volumen de población. Los aportes poblacionales de terceros países van a continuar, lo que permitirá, siempre que se gestionen adecuadamente, que la economía y la sociedad en su conjunto mantengan sus niveles de producción, bienestar y riqueza.

En opinión del CES, resulta necesario realizar una gestión y un seguimiento adecuados de los procesos migratorios. El Consejo reclama un modelo demográfico y migratorio general para Euskadi que permita orientar las políticas públicas al respecto.

  • Ralentización del crecimiento económico a lo largo de 2019:

La expansión de la economía mundial, europea y vasca se fue ralentizando a lo largo de 2019. En Euskadi, las perturbaciones específicas en el sector de la automoción acentuaron la pérdida de empuje de las actividades industriales y, por extensión, de la producción total.

  • Positiva evolución de la recaudación pública y reducción del endeudamiento:

 Afianzamiento de la recuperación de las finanzas públicas, con una evolución positiva en la recaudación. Esto ha permitido a la CAPV, además de cumplir con los compromisos en materia de déficit, mejorar la fortaleza de las finanzas públicas.

Preocupa que, en 2019, las inversiones reales, fundamentales para el desarrollo del país cuando están bien orientadas, apenas hayan crecido. Dada la evolución negativa de años anteriores, sería necesario un importante y continuado esfuerzo presupuestario, particularmente del Gobierno Vasco.

Con la recuperación de la actividad y de los ingresos públicos asociados, el Sector Público ha avanzado en la reducción de su endeudamiento, lo que permite, de cara al futuro, un mayor margen de maniobra.

El CES recomienda poner el foco en mejorar el nivel de los servicios públicos esenciales, entre ellos, la educación e investigación, la sanidad y los servicios sociales. También subraya el alto grado de interinidad y temporalidad en las administraciones públicas vascas.

  • Dificultades a la hora de trasladar a resultados la inversión en I+D+i:

El gasto en actividades de I+D ha crecido en términos absolutos por tercer año consecutivo, pero en términos de esfuerzo, éste se ha mantenido estable en el 1,85 % del PIB, quedando lejos del objetivo del 2 % establecido a 2020, para el conjunto del Estado. Además, este grado de esfuerzo es inferior al registrado en la eurozona y en los países referencia en la materia.

El porcentaje de financiación privada del gasto en I+D ha crecido en la eurozona (acercándose al objetivo europeo) mientras que en la CAPV no se ha observado esta tendencia. Nos alejamos del objetivo europeo y del comportamiento de los países referentes en I+D.

El Panel europeo de indicadores de innovación regional 2019 muestra que si bien los resultados han mejorado con el tiempo en la mayoría de las regiones se han registrado resultados peores en algunas; entra las que se encuentran la CAPV y algunas de Alemania, Bulgaria, Dinamarca y Suiza.

La CAPV viene realizando una importante inversión en actividades I+D, pero tiene dificultades a la hora de trasladar a resultados tal inversión ya que los indicadores de activos intelectuales son bajos.

  • Necesidad de mayores esfuerzos para lograr una posición competitiva en la economía 4.0:

Inmersos en un entorno digital, las empresas tienen aún un amplio campo de mejora (ciberseguridad, inteligencia artificial, uso de robótica, entre otros).

Deberían redoblarse los esfuerzos de inversión y apoyo de las administraciones para alcanzar una posición competitiva de la CAPV en la economía 4.0.

En comercio electrónico, el menor aprovechamiento en cuanto a las compras y ventas por este canal por parte de las empresas vascas que sus homónimas europeas parece indicar que se estén perdiendo oportunidades en un instrumento de comercio que está creciendo considerablemente.

  • En contra de la tendencia general del mercado de trabajo, aumenta el desempleo juvenil:

Creación de empleo: Desde 2014 hasta 2019 se ha creado empleo en Euskadi de forma sostenida. Al finalizar 2019, se acerca a los niveles de ocupación anteriores a la crisis.

A pesar de ello, el CES advierte sobre la tasa de actividad reducida en mujeres y en personas de mayor edad, sobre el menor aumento de la ocupación en Industria y sobre el incremento de los contratos temporales. El Consejo considera urgente adoptar medidas para fomentar la contratación indefinida.

Empleo juvenil: En contra de la tendencia general, aumenta el desempleo juvenil, una tasa alta que acarrea costes sociales a corto, medio y largo plazo, según advierte el documento.

Políticas de empleo: Aumenta, por segundo año consecutivo, la cobertura de las prestaciones por desempleo, tras haber caído de manera continuada en años anteriores. El mantenimiento de los elevados niveles de protección de estos últimos años se presenta actualmente como un gran reto para el Sistema de Protección Social en su conjunto.

Negociación colectiva: Apreciable número de convenios colectivos decaídos, existiendo aquí un margen de mejora, según aprecia el Consejo.

  • Empeoramiento de las condiciones de vida de las familias en situación de pobreza, en particular, las monoparentales:

Niveles de bienestar: Mejora en los últimos años, con retorno a las cifras anteriores a la crisis en muchos indicadores, aunque esta mejora no se produce de manera homogénea para el conjunto de la población, ni en todo el territorio.

Pobreza: La tasa AROPE (principal indicador de pobreza), se ha situado por primera vez en la CAPV por debajo del nivel de 2008, año de comienzo de la crisis. Sin embargo, se advierte un empeoramiento de las condiciones de vida de las familias en situación de pobreza, especialmente las monoparentales, y en las de la infancia. La evolución de la tasa de pobreza real muestra un aumento de los desequilibrios territoriales, con un deterioro destacable en Bizkaia y, especialmente acusado, en Bilbao y su área de influencia (única comarca vasca con una tasa de pobreza por encima del 10%).

Pobreza energética: Se constata una mejora en este ámbito.

Conciliación: Las excedencias y reducciones de jornada continúan siendo adoptadas mayoritariamente por las mujeres.

El CES pide que los hombres se corresponsabilicen, para lo que propone que se creen nuevas medidas o se reconfiguren las existentes, como la flexibilidad horaria o el teletrabajo.

  • Necesaria mejora del sistema de protección social, garantizando su sostenibilidad y adaptando sus prestaciones a las nuevas realidades y necesidades:

El sistema de protección social mantuvo en Euskadi en 2019 un nivel comparable al de los principales países europeos.

El CES reitera que la necesaria mejora del sistema pasa por garantizar su sostenibilidad y adaptar sus prestaciones a las nuevas realidades y necesidades.

Sistema de Garantía de Ingresos: En 2019 cayeron de nuevo el gasto y el número de unidades perceptoras. La mejora, sin embargo, no se produjo de manera equilibrada entre hombres y mujeres, una diferencia histórica que preocupa al Consejo.

Ayudas de Emergencia Social: A pesar de la reducción del número de perceptores, el Consejo indica que las ayudas revelan la existencia de serias carencias en el equipamiento y mantenimiento de las viviendas.

Una de cada cuatro ayudas se destina a combatir la “pobreza energética”, un dato sobre el que alerta ante el riesgo de que se convierta en un fenómeno estructural.

Sistema Vasco de Servicios Sociales:

Diez años después de la ley que lo regula, el Consejo constata que no se ha logrado el objetivo de universalización pretendido en ese plazo y que no se ha llevado a cabo la mayor parte del desarrollo normativo previsto. También destaca el elevado porcentaje de la Prestación Económica por Cuidados Familiares (diez puntos superior al del conjunto del Estado) y la imposibilidad de absorber las listas de espera al ritmo necesario.

Pensiones: Preocupan el creciente saldo deficitario, la sostenibilidad y la equidad del sistema. También la brecha entre hombres y mujeres (la pensión media de un hombre es un 66,3% superior a la de una mujer).

Para el CES, urge debatir y adoptar acuerdos inmediatos por parte de las Administraciones y agentes sociales. También destaca el insuficiente grado de implantación de los sistemas complementarios mediante EPSV de empleo y la menor cobertura de las mujeres trabajadoras.

  • El reto de garantizar la sostenibilidad futura del sistema sanitario vasco:

Buenos indicadores de salud, que continúan mejorando.

El gasto sanitario sigue creciendo en términos absolutos y el CES advierte sobre la sostenibilidad futura del sistema sanitario vasco.

El que la mortalidad se produzca a edades cada vez más avanzadas tiene unas determinadas implicaciones en términos de morbilidad, limitación de actividad, dependencia y, por extensión, de gasto sociosanitario.

Las enfermedades crónicas son las de mayor prevalencia en Euskadi (especialmente las del aparato circulatorio y digestivo). El mayor esfuerzo realizado es en la atención a mayores de 65 años. Y se confirma que la demanda de cuidados sigue creciendo.

La esperanza de vida continúa avanzando, pero no se consiguen mejoras en la esperanza de vida libre de discapacidad y la ganancia de años de esperanza de vida en las mujeres se está realizando fundamentalmente a expensas de años vividos con limitación de actividad. 

  • Necesidad de mayores esfuerzos para evitar la segmentación por género en la educación:

A pesar del descenso del gasto público en educación sobre el PIB en 2019, la CAPV se situó en los primeros puestos en algunos indicadores educativos.

El Consejo pide redoblar los esfuerzos para potenciar los estudios profesionales, así como para evitar la segmentación por género, tanto en la FP como en la universidad

La tasa de participación femenina es menor en los campos científico-técnicos y muy superior en el cuidado de las personas, salud y sanidad. Dado que precisamente las ramas técnicas son las que están teniendo mejores resultados en cuanto a la inserción profesional, las mujeres tienen una peor posición de partida a la hora de desarrollar la carrera profesional respecto a los hombres.

Ver Memoria Socioeconómica 2019

Ver Resumen y Consideraciones 2019

Ver Aproximación al impacto del COVID-19 en Euskadi